
En las calles hay muchas personas que enfrentan diariamente situaciones de vulnerabilidad y, en ocasiones, no cuentan con los recursos necesarios para tener un alimento digno.
Un pequeño gesto de solidaridad puede hacer una gran diferencia. Compartir un plato de comida, una bebida o simplemente brindar una ayuda puede llevar un momento de alivio a quien más lo necesita.
